La danza del Torito, una tradición muy arraigada


¿Cuántos de nosotros siendo niños le temíamos al torito? Y no era precisamente al torito, sino al chicote del diablito. Yo en lo personal sí, y hoy mi hija de cinco años también les teme a estos personajes. La tradición de la danza del torito en calles y fiestas, es uno de los bailes que forma parte de nuestra identidad como leoneses. El Instituto Cultural de León en sus archivos documenta que la “Danza del Torito” llegó a León a mediados del siglo pasado, proveniente de los vecinos municipios de Silao y Romita. Los investigadores apuntan a la Hacienda de Chichimequillas como detonante, la cual surgió cuando al ser herrado un toro se salió de control y al intentar detenerlo y encerrarlo se generó su coreografía. Los personajes tradicionales de esta danza son: el toro, el caballito, la mulita, la maringuía (o tamalera), la borracha, el jorobado, el ermitaño (o viejito), el diablo y la muerte. Luego se incorporaron otros como el indio, la viejita o los charros (o monjes). La música de la Danza del Torito se ejecuta con tambor y flauta. Y se conocen como jarabes a cada una de las melodías que acompañan a los personajes. En la ciudad de León es común ver grupos de esta danza que sólo utilizan el tambor ya que son escasos los ‘piteros’ (ejecutantes de flauta). Cada personaje tiene su jarabe y pasos característicos (aunque ha disminuido la ejecución de la variedad de piezas musicales, así como los pasos). Así que ya conoces un poco más acerca de esta tradición, por lo que no te puedes perder la oportunidad de salir y disfrutar de esta representación en los barrios y colonias.
#QueSueneElTorito foto: ICL